jueves, 26 de marzo de 2009

Mexico, USA y las narcos... ..

Obama: EEUU debe hacer más para controlar flujo de armas y dinero a narcos.

Washington, 24 mar (EFE).- El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó hoy que su país debe hacer más para controlar el flujo de armas y dinero hacia las bandas de narcotraficantes en México.

En una rueda de prensa televisada en horario de máxima audiencia, Obama se refirió así al anuncio hecho hoy del despliegue de más agentes federales contra el narcotráfico en la frontera sur, como parte de un plan "integral" para la seguridad en la zona.

Según explicó el mandatario, el plan contempla el envío de millones de dólares en equipos y personal adicional para mejorar la vigilancia de la zona, en un "esfuerzo coordinado" con el Gobierno del presidente mexicano, Felipe Calderón.

"Estamos dando pasos para garantizar que la frontera se encuentra protegida", agregó Obama, que no quiso indicar si contempla el envío de tropas a la frontera, como ha solicitado el gobernador de Texas, el republicano Rick Perry.

El presidente señaló que "seguiremos supervisando la situación y si las medidas que tomamos no funcionan entonces haremos más".

Obama tuvo abundantes palabras de elogio hacia su colega mexicano, del que alabó su "valentía" y sus esfuerzos para hacer frente a "una situación muy difícil".

Según reconoció, al igual que el Gobierno mexicano redobla sus esfuerzos para hacer frente a esa lacra, el Gobierno de EEUU también "tiene que hacer más para combatir el flujo de armamento y de dinero" hacia las bandas de narcotráfico.

Esas armas y esa financiación que llega desde Estados Unidos, subrayó, "es parte de lo que les hace tan peligrosos", admitió.

El plan, anunciado hoy por la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, supone el envío de más agentes federales a la frontera, una mayor capacidad para recabar datos de inteligencia y una mayor cooperación entre las autoridades locales y estatales de EEUU y los agentes policiales en México.

En el plan antinarcóticos involucra a agentes de los departamentos de Seguridad Nacional y de Justicia, de la DEA y el FBI, y de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF), según un documento distribuido por la Casa Blanca.

Algunos de los agentes ya han sido desplegados y otros serán enviados en los próximos días, con la idea de completar su desplazamiento por el suroeste del país en un plazo de 90 días.

Además, el Departamento del Tesoro aumentará sus operaciones contra el lavado y contrabando de dinero que fluye a los narcotraficantes.

Para atajar el consumo de drogas en EEUU, el Gobierno ya dispone de unos 5.000 millones de dólares para reducir el uso de estupefacientes de este lado de la frontera y para programas de prevención y tratamiento.

La estrategia antinarcóticos se produce en paralelo a la serie de visitas que funcionarios de alto nivel han realizado a México en las próximas semanas, que culminará con la del propio presidente, Barack Obama, el próximo 16 de abril, rumbo a la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, emprende viaje al país vecino este miércoles y la propia Napolitano y el secretario de Justicia, Eric Holder, viajarán a México la próxima semana para una conferencia sobre el contrabando de armas y para consultar con las autoridades mexicanas otras medidas de seguridad.

martes, 24 de marzo de 2009

Hijab in Europe-

documentales online en DocumaniaTV.com

Cuando una madre llora...

Es una de las imágenes más duras que nos ofrece la vida.

Su mirada se vuelve vacía, sus esperanzas vanas, y sus sueños quebrados… De nada sirvieron los cariños, abrazos o regañinas dados.

Sus lágrimas no entienden del dolor causado, bien sea asesinato, muerte accidental o enfermedad su causa.

Cuando una madre llora, desaparece el futuro. No se puede evitar el presente, ni corregir el pasado. Un hijo debería honrar la muerte de una madre. Pero una madre no debería lamentar nunca la muerte de un hijo.

Un dolor eterno, y un corazón roto. Las madres no deberían llorar nunca.

¿Peca el parado tomando vacaciones?

"Mucho me temo que existen severos críticos del comportamiento ajeno que no tienen idea sobre que están opinando con tanta ligereza"

“No se sabe si es cómico o siniestro que, ante la falta constante, indesarraigable y creciente de puestos de trabajo, se obligue a los millones de desempleados, cada día laborable de la semana, el mes o el año, a salir a la búsqueda ‘efectiva y permanente de ese trabajo que ya no existe. Cada día, semana, mes, año, se los condena a postularse en vano, frustrados de antemano por las estadísticas”.
(Viviane Forrester, El horror económico)
Un columnista de un periódico del mundo de los negocios se hacía eco del insidioso rumor de que, en estos momentos de aguda crisis económica, hubiera personas en situación de desempleo aprovechando esta coyuntura para conocer mundo. “Me acaba de llamar indignado un amigo. Me asegura que conoce a personas que están usando el subsidio de paro para viajar por el mundo. Renuevan por internet el subsidio y aprovechan haberse quedado sin trabajo para vivir, que son dos días. Su indignación, que comparto, es que los que seguimos trabajando estamos financiando las ‘excedencias’ de los parados.” (Martí Saballs, Expansión, 06-03-2009)
Tanto la sospecha de que haya parados viajando por el mundo como la indignación mostrada ante ello pertenecen al género de la moral farisaica. Es decir, la que hace gala de la más absoluta hipocresía. En primer lugar, es bastante dudoso que una persona con un presupuesto de 428 euros, que es la cuantía mensual del subsidio por desempleo se pueda permitir el lujo de marcharse de vacaciones. Y mucho menos rumbo a destinos lejanos, para conocer mundo. Nos podemos dejar los ojos en la pantalla buscando en internet ofertas de agencias turísticas low cost y no encontraremos ‘chollos’ que encajen en ese presupuesto. Las agencias de viajes deberían contratar a estos críticos del comportamiento ajeno para que expliquen cómo es posible hacer turismo con tal presupuesto. Pero se me ocurre una hipótesis alternativa para explicar ese éxodo vacacional que escandaliza a algunos: los parados se marchan a países infradesarrollados donde el coste de la vida es inferior, para poder subsistir. Ya que en España es bastante difícil vivir con una renta como la que ofrece el subsidio, situado por debajo del umbral de la pobreza que utiliza la OCDE.
Sin embargo, una renta mensual de 428 euros sería considerada una verdadera fortuna en muchas zonas del planeta. En el Bangladesh rural una familia de cuatro miembros calculó que gastaban unos 80 centavos de dólar al día en comida y combustible, lo que les permite comprar y cocinar dos comidas de arroz y judías, así como una porción ocasional de carne. Los costes médicos ascienden a 3,3 centavos al día (112 dólares al año), principalmente en medicinas para la tos y los catarros del marido. Otros gastos familiares incluían 4,1 centavos al día en ropa (115 dólares al año), 1,6 centavos en libros escolares (66 dólares al año) y 2,2 centavos (88 dólares al año) en visitar y entregar regalos a familiares. Es decir, la salud familiar y los costes de alimentación suponían más del 90% de los gastos básicos del hogar.
Mucho me temo que estos severos críticos del comportamiento ajeno no tienen la menor idea sobre que están opinando con tanta ligereza. En primer lugar, el subsidio por desempleo no se puede renovar por Internet, sino haciendo presencia, con el DNI en la boca, en la correspondiente oficina del INEM en el día señalado por este organismo, que además tiene la potestad de exigir comparecencias por sorpresa. En segundo lugar, sólo sería posible costearse unas vacaciones modestas por alguien que estuviese percibiendo la prestación del seguro por desempleo, que no es lo mismo que el subsidio, y que dependiendo de lo cotizado puede ser de una cuantía superior. En ese caso, si se van de vacaciones no cabe rasgarse las vestiduras de forma farisaica. Están haciendo uso del derecho a hacer de su capa un sayo ya que fueron ellos los que cotizaron en su momento para tener derecho a esta prestación, que no es eterna, por cierto. A nadie que haya suscrito una póliza con una Aseguradora de riesgos del automóvil se le ocurre decir que está pagando la reparación de otro conductor que ha sufrido rotura de luna del parabrisas.
En efecto, el seguro de desempleo es una prestación de tipo contributivo, financiada por los propios trabajadores a través de las cotizaciones obligatorias que mensualmente se detraen de sus nóminas “por contigencia de desempleo”. El seguro de desempleo opera de forma similar al de otros seguros que cubren riesgos en bienes muebles o inmuebles. El tomador del seguro —la persona que contrata éste con la entidad aseguradora— paga una cuota— para prevenir una determinada contingencia: un accidente de tráfico, un escape de agua o un pedrisco que arruina una cosecha, etc. Mientras que el subsidio por desempleo constituye la última red de protección social a la que pueden acceder, en ciertos casos, aquellos que agotaron el derecho a percibir la prestación contributiva.
Por otra parte ¿qué tendría de censurable que un parado se tomara una vacaciones para no acabar con los nervios rotos ante la certeza de que no hay trabajo para él? Es una convicción compartida en medios gubernamentales, empresariales y sindicales que los trabajadores que resulten desempleados en la actual fase de crisis, más de un millón de parados adicionales en sólo un año, no se van a poder reinsertar rápidamente en nuevas ocupaciones. Ni siquiera en las peor retribuidas.
Según los datos EPA del cuarto trimestre de 2008, el 60% de los desempleados sólo cuentan con estudios secundarios, de los cuales el 37% de primera etapa, es decir, hasta 2º de la ESO u 8º de la antigua EGB. Le siguen en peso los parados con educación primaria, que suponen el 22% del total de los parados. En estos momentos, las ocupaciones que se siguen demandando en el mercado de trabajo se han reducido drásticamente, sobre todo aquellas que requieren media, baja o ninguna cualificación, como se viene observando en los catálogos de ocupaciones de difícil cobertura. El último catálogo (primer trimestre de 2009) mostraba que de 342 ocupaciones, ya sólo el 11,4% necesitan media o baja cualificación.
La escritora francesa Viviane Forrester, en su libro El horror económico, constata que:
¡Seguimos rutinas insólitas! No se sabe si es cómico o siniestro que, ante la falta constante, indesarraigable y creciente de puestos de trabajo, se obligue a los millones de desempleados, cada día laborable de la semana, el mes o el año, a salir a la búsqueda “efectiva y permanente” de ese trabajo que ya no existe. Cada día, semana, mes, año, se los condena a postularse en vano, frustrados de antemano por las estadísticas. Porque hacerse rechazar cada día laborable de cada semana, mes e incluso año, ¿no sería un empleo, un oficio, un aprendizaje? ¿Es un destino verosímil? ¿Una ocupación racional? ¿Una forma recomendable de emplear el tiempo?
En definitiva, estas gentes biempensantes que se preocupan por la moral ajena, en vez de escandalizarse ante las hipotéticas vacaciones del prójimo deberían más bien estremecerse ante los manejos del capital que han dado lugar a esta horrorosa situación que afecta a millones de parados en todo el mundo. Y si alguno de éstos es lo suficientemente hábil como para conseguirse unas vacaciones, felicitémosle por ello.

José Antonio Pérez, Attac Madrid,

ASI SE SALVAN VIDAS... ... ...

Un bombero se viste de Spiderman para rescatar a un niño autista en Tailandia.


Un bombero tailandés se vistió de Spiderman para conseguir que un niño autista de ocho años abandonara el balcón desde el que parecía que iba a saltar al vacío, informó hoy la Policía.

El suceso ocurrió ayer en una escuela especial de Bangkok, donde un profesor vio que uno de los alumnos había salido por la ventana del tercer piso y no hacía caso a los llamamientos para que saliera de allí.

Su madre comentó a la Policía que el pequeño era un gran aficionado a los superhéroes y poco después uno de los bomberos apareció disfrazado del popular Hombre Araña en un desesperado intento de salvar al niño.

"Parece increíble, pero el crío se echó a sus brazos en cuanto le vio", indicó el sargento Virat Boonsadao.

Boonsadao explicó que el bombero guardaba un disfraz de Spiderman en su taquilla, que empleaba habitualmente para amenizar los ensayos anti-incendios

lunes, 23 de marzo de 2009

Dos Lados

Pues gracias a la incorporación de Vecina, las visitas desde México llegan y mirando el mapita de puntos rojos, me he dado cuanta de que tenemos hermanadas dos ciudades, Guadalajara y Merida... ... mira tu que bonito... ... gente de los mismos sitios pero en lugares diferentes del globo jijijijijiji me gusta, GRACIAS.

COSAS DE LA VIDA Y DE LA MUERTE.

En poco tiempo, España ha encerrado en un cajón la muerte y casi todo lo que la rodea. En vez de los tradicionales velatorios en casa hoy se celebran ceremonias rápidas en tanatorios instalados a las afueras de las ciudades. En lugar de aquellos camposantos de espléndida estatuaria se impone el modelo anglosajón de cementerio-jardín y lápidas casi invisibles. El luto de décadas pasadas se ha sustituido por una forzada normalización que pretende darle carpetazo al dolor en tiempo récord. Y en vez de la paulatina asunción de la pérdida, que según los expertos dura entre 12 y 18 meses -nunca menos de seis-, se recurre a los ansiolíticos o la ayuda médica cuando sólo el 2% de los duelos deriva en psicopatología.

El trauma colectivo del 11-M, del que acaba de celebrarse el quinto aniversario, sacó a la luz la necesidad de reconstruir la cultura y la vivencia de la muerte, una realidad ahora invisible que la España de las plañideras y las ánimas benditas había forjado con esmero. El atentado islamista desveló la primera señal de esa transformación cultural: afectados o ciudadanos conmocionados demandaron ayuda psicológica para afrontar la crudeza del momento. Fue la eclosión de los grupos de intervención o acompañamiento en el duelo, que desde entonces se han multiplicado por 10.

Alaia, que conforta a personas en duelo y ayuda a bien morir a enfermos terminales, es uno de ellos. Con 50 voluntarios y una población potencial de 600 beneficiarios en la Comunidad de Madrid, constató un aumento de las peticiones de ayuda tanto en el 11-M como tras el accidente aéreo de Spanair, en agosto pasado. "En el 11-M nos llamaron muchos psicólogos para que les diéramos formación para afrontar el duelo. Impartimos varios talleres a estos profesionales", señala Dulce Camacho, fundadora de la asociación. "Notamos otro repunte de llamadas tras el accidente aéreo de Barajas. La sociedad actual no deja hueco al dolor, al sufrimiento. La exigencia social es que al mes de la muerte de un ser querido ya tenemos que estar bien, pero no es así. El duelo hay que reconocerlo, vivirlo y expresarlo".

Alaia ofrece "un espacio para vehicular el duelo" en grupos de atención individualizada, incluido uno específico para niños, "que antes besaban al abuelito antes de cerrar la caja y hoy son excluidos completamente del proceso", apunta Camacho. Porque la muerte "se sigue negando, sigue siendo el último tabú". Antes, recuerda, la costumbre de ir de luto "era una forma de vehicular e informar del duelo. Hoy, en cambio, hacemos como si no pasara nada".

Maite Martín-Aragón, profesora de Psicología Clínica de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, prestó atención de urgencia a los familiares de las víctimas del 11-M. Cinco años después dirige un grupo de intervención en duelo en la UMH. Contrariamente a lo que pueda suponerse, las pautas que utiliza hoy con los deudos son las mismas que puso en práctica en el pabellón 6 de Ifema. "Lo primero, hacer un análisis del entorno y las circunstancias familiares y evaluar la posible respuesta de éstos. Después, aspectos más concretos, como el recurso a la medicación o, si hay niños, cómo decírselo, ésa es la principal preocupación en muchas familias".

Las diferencias culturales influyen mucho a la hora de manifestar el dolor, pero sólo en la apariencia; en lo más hondo del ser humano "cualquier reacción es normal, debe estar permitido todo". De ahí que la ventilación emocional, como denominan los psicólogos al "espacio donde la persona puede expresar lo que siente sin ser juzgada y sin que otras personas 'sientan por ella", sea el paso previo a un estructurado proceso de rituales que escenifican la pérdida y permiten la posterior recomposición personal. Es decir, volver a juntar los pedazos de una realidad rota.

Pero, igual que los casi 700 tanatorios que existen en España -es el país europeo con mayor número de estas instalaciones-, "los rituales tampoco están integrados en la vida cotidiana, lo que empeora la adaptación a la nueva situación". Los ritos tienen una importancia capital en el proceso, también en torno al 11-M. "Incluso la manifestación que hubo al día siguiente fue importante por el reconocimiento social que supuso. Los rituales dan cohesión social y seguridad", señala la psicóloga.

El velatorio tradicional, con ropa negra, trasiego de gente y tazas de café -y un marcado protagonismo femenino- es, o era, el primero de ellos. El segundo es el oficio, religioso o no, que despide al difunto. "Los rituales laicos ya tienen su espacio en España", indica Martín-Aragón. En torno al 20% de las honras fúnebres en las grandes ciudades son laicas; en Europa el porcentaje supera el 40%. Pero la oferta de los tanatorios es extensa: puede haberlas hindúes, musulmanas o judías. O recitado de poemas, o alguna pieza musical. Cualquier forma de camuflar el dolor.

Las conmemoraciones oficiales del 11-M tampoco se libran ya de un cierto disimulo, aunque por razones políticas. El antropólogo de la Universidad de Burgos Ignacio Fernández de Mata compara la vivencia de los atentados madrileños con otro drama similar, el de las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001. "En Estados Unidos hay mayor unidad en torno a las víctimas. Fue un drama nacional indudable y sigue teniendo esa dimensión. El elemento sentimental es el que mayor atención recibe; también el apoyo a las familias y el respeto a la memoria de los muertos", apunta.

En España, sin embargo, la desunión mostrada el pasado día 11 por los dos principales partidos "fue un triste espectáculo. No se puede romper el apoyo social, porque eso minusvalora el dolor de las víctimas. Si lo que predomina en una ocasión así es subrayar el rechazo a las decisiones de un partido, estamos haciendo un flaco favor a los damnificados. Hemos pasado de puntillas por el quinto aniversario del 11-M", subraya el antropólogo.

Si de duelos colectivos hablamos, en el reverso de la Ley de la Memoria Histórica también aparece la experiencia del duelo. Como coordinador de exhumaciones de fosas comunes de la Guerra Civil en Aranda de Duero (Burgos), Fernández de Mata contribuye a "cerrar el círculo", es decir, a permitir que "un duelo inconcluso, perpetuado durante décadas, pueda cerrarse". Fernández de Mata considera la existencia de restos humanos en fosas "un problema de orden histórico, pero también, y sobre todo, humano y emocional. Los muertos, en nuestra época, tienen su lugar, y ese lugar es el cementerio, sean o no creyentes".

"Está como un perro, como un animal, tirado por ahí", es una de las frases recurrentes que Fernández de Mata escucha de boca de familiares de fusilados. "Sienten que tienen una deuda, una carga moral; creen que deben solucionar una mala muerte; lo que buscan es culminar un rito cuya dilación los ha tenido desazonados". Y pone como ejemplo la frase de una mujer nonagenaria, con dos hermanos enterrados en profano y cuyos restos pudieron ser finalmente hallados: "Ésta ha sido una muerte que ha durado tanto...".

Los ritos también se aprenden. Como cualquier otra construcción cultural, dependerán de las convenciones de la época y de la enseñanza que se reciba, pero en las aulas la muerte brilla por su ausencia: los críos no reciben ninguna información. "La muerte satura todo el currículo de cualquier nivel educativo. Por ejemplo, la historia es una ciencia basada en el pasado y en la muerte. La biología rodea la muerte, y la literatura la incluye de forma diferente. Sin embargo, los proyectos educativos no la recogen, ni los currículos oficiales europeos la incluyen expresamente", dice Agustín de la Herrán, profesor de Teoría de la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid y promotor de una "pedagogía de la muerte". "En educación la muerte sigue siendo un tabú, semejante formalmente al que un día fue el sexo. La causa más probable es, por un lado, que la formación pedagógica de nuestro profesorado es superficial; por otro, la excesiva presencia de lo confesional o religioso en los centros de enseñanza", explica De la Herrán.

La exclusión de los niños de los cortejos fúnebres y del proceso de duelo, inédita en otras latitudes, provoca choques cuando se dan de bruces con la muerte. Con la de algún familiar, o incluso la de alguna mascota. Pero cuando la muerte se produce masivamente, como sucedió en el 11-M, el shock es de difícil digestión. Agustín de la Herrán considera fundamental hablar claro: "Lo que un niño no entendería jamás es que al dolor de la pérdida le añadiésemos el dolor de 'una mentira por su bien".

Mar Cortina, presidenta de la Asociación Española de Tanatología, recuerda la experiencia improvisada que tras el 11-M instrumentaron el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y el Ayuntamiento de Leganés: documentos de urgencia con pautas de actuación en colegios e institutos, una guía de orientación para profesores y otra para las familias.

El 11-M, de nuevo, servía de partera. La confrontación con la muerte, inopinada y bestial, dejaba al descubierto las carencias de la sociedad española a la hora de dolerse y condolerse. Porque, como dice Cortina, el mensaje social vigente "tiene que ver con el bienestar y los imperativos de la juventud, la facilidad y el egoísmo. Si te dicen que hay que ser joven toda la vida para que sigas consumiendo, ¿dónde encajar la muerte?".

Pero Cortina no es pesimista, ni en la asunción de su mortalidad ("vivir conscientemente la finitud de la vida no te amarga la existencia, al revés") ni en la irreversibilidad de este silencio construido para tapar la muerte: "El tabú de la muerte es bastante reciente. Y últimamente se nota un interés creciente por superarlo". Porque, como se suele decir, todo tiene solución menos la muerte.

Cuando el dolor es un fenómeno de masas

Lady Di, el papa Juan Pablo II y las víctimas de los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York y del 11-M de Madrid tienen algo en común. "Son muertes sentidas como socialmente traumáticas", explica la antropóloga Cristina Sánchez-Carretero, del Laboratorio de Patrimonio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Sánchez-Carretero ha dirigido la elaboración del Archivo del Duelo del 11-M, que reúne 70.000 objetos recogidos en los lugares públicos donde la ciudadanía dejó constancia de su dolor: en los santuarios espontáneos de Atocha y las estaciones de El Pozo o Santa Eugenia. "Analizamos la utilización de espacios públicos para un duelo colectivo. El del 11-M fue una especie de duelo de segunda generación; la gente que depositaba flores, velas o poemas no conocía a las víctimas de los atentados, pero se sintió concernida. Hubo una herida social. Y la acción de depositar objetos no fue solamente testimonial, sino que también demandaba medidas -la palabra más repetida en los mensajes era paz-, como las flores y cruces que a veces se colocan en el lugar de un accidente de tráfico, que recuerdan al muerto pero también señalan el punto negro". Ese duelo colectivo, amplificado por los medios de comunicación, tuvo una magnitud inédita, "aunque el detonante [del fenómeno] fue la muerte de Lady Di", dice Sánchez-Carretero.

"La sociedad actual ha desarrollado formas de expresión del dolor inéditas, una mezcla de elementos nuevos y tradicionales, como ese acompañamiento comunal en el dolor", dice. Entre los documentos sonoros del archivo "hay testimonios de chavales que se enfrentaban por primera vez a la muerte. Ése fue otro gran trauma social".

Preservar para el futuro "las voces más efímeras de la ciudadanía" es el objetivo de este magno proyecto, realizado en colaboración con la Biblioteca del Congreso de EE UU, una de las instituciones con más experiencia en iniciativas semejantes.


La cultura del luto vive su propia revolución

NIÑOS DE HOY... ...








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