martes, 19 de octubre de 2010

La policía cierra tres locales de la tercera edad por jugar a bingo a 10 céntimos el cartón

LO DICHO, EN MI PAÍS, LOS GOBERNANTES NO SON TONTOS, SON GILIPOLLAS Y SI NO JUZGUEN USTEDES:



Agentes de la Brigada de Juego del Cuerpo Nacional de Policía e inspectores de la Conselleria d’Interior del Govern balear han clausurado tres clubs de la tercera edad por jugar a bingo de manera ilegal.
Hace unos días, una comitiva policial se personó en el local de la tercera edad parroquial de Son Contoner, sito en la calle Francesc Martí Mora de Palma. Los agentes, cumpliendo órdenes de los inspectores de juego de la conselleria, máximos responsables de la operación, entraron en el local y gritaron: «Alto policía. Qué no se mueva nadie». Acto seguido solicitaron a todos los presentes la documentación, levantaron varias actas, precintaron la sala y se llevaron la máquina de bingo. Los agentes y el inspector «fueron duramente recriminados. La gente comenzó a decirles: ‘Fuera, fuera, llevaros al Jaume Matas y dejarnos tranquilos. Nosotros no hemos hecho nada malo’», afirma Primitiva, la presidenta de la asociación.
«A mí casi me da un ataque. De hecho me tuvieron que llevar a urgencias de la tensión que acumulé». Además de la máquina de bingo los agentes se llevaron la recaudación que ascendía a unos cinco euros.
‘Padre Manolo’
El padre Manolo, sacerdote responsable de la parroquia de Beat Ramón Llull de la barriada de Son Cotoner , no da crédito a lo que está sucediendo. «No lo entiendo. Llevamos muchos años haciendo bingo con los viejecitos y nunca ha pasado nada. Los cartones los vendemos a 10  y algunos especiales de 20 céntimos. Con esta fortuna es imposible que le hagamos la competencia a ningún bingo oficial», añade.
Según fuentes próximas a la investigación, todo parte de la denuncia interpuesta por parte de los propietarios o representantes de las salas de bingo oficiales que hay en Mallorca. Los mismos se quejan de que los clubs de las terceras edades están haciendo competencia desleal. Este punto es duramente criticado por los presidentes de las asociaciones que discrepan y afirman: «Nosotros no tenemos que pagar el pato de que el Govern autorice al Casino de Mallorca a instalarse en Portopí. Nosotros somos víctimas. Pedimos por favor que no nos metan en este fregado».
El padre Manolo es mucho más crítico aún: «No es justo. Aquí tenemos más de 500 socios. Vienen por las tardes, juegan su partidita de bingo, están entretenidos y se lo pasan muy bien. Aquí no hay negocio. Les invitamos a merendar, hacemos buñuelos, viajes, excursiones etc...¿Qué están haciendo mal esta pobre gente?», concluye.
Al margen del local de la tercera edad de Son Cotoner, otros dos establecimientos también han sido clausurados. Se trata del Llar des Padrins de la calle Hierro, junto a Joan Crespí y otro club de Sóller. El Cuerpo Nacional de Policía no ha facilitado ninguna información dado que las competencias corresponden a la Conselleria d’Interior, concretamente al Área de Juego.
Entre los socios del club de la tercera edad de Son Cotoner no se habla de otra cosa: «Nos han dicho que la policía cerrará más de 30 bingos de los clubs de Mallorca. Es una vergüenza. A partir de ahora cuando venga a pedirnos los políticos el local para hacer una charla los vamos a enviar ...», añade una socia un tanto alterada.