lunes, 29 de diciembre de 2008

Un gijonés burla el bloqueo israelí para llevar ayuda humanitaria a Gaza

El gijonés Alberto Arce Suárez, de 32 años, se ha convertido en un testigo directo de los bombardeos israelíes en la franja de Gaza, que han provocado cerca de 300 muertos y un millar de heridos. Arce es el único español que permanece en el territorio en guerra, al que llegó el pasado 20 de diciembre en barco, burlando el bloqueo que Israel ha impuesto a este territorio palestino desde hace dos años.

Alberto Arce lleva cinco años viajando frecuentemente a Palestina para realizar documentales. Dos de éstos, «Nablús, la ciudad fantasma» y «Internacionales en Palestina» los presentó en 2006 en el Festival Internacional de Cine de Gijón. Ahora está rodando un nuevo documental sobre Gaza para una productora para TVE.

Arce llegó a Gaza el pasado 20 diciembre a bordo del barco «Dignity», tras una travesía de 15 horas desde el puerto de Larnaka, en Chipre. El barco llevaba un cargamento de medicamentos contra el cáncer donados por Qatar. En el mismo viajaban 13 cooperantes, entre ellos dos de nacionalidad israelí. Cuatro patrulleras de ese país trataron de impedirles el paso, en aguas internacionales, y de que les entregaran a los ciudadanos israelíes. La respuesta de los cooperantes fue que para eso tendrían que usar la fuerza. Algo que no ocurrió. El barco prosiguió su rumbo y llegó a Gaza. Fue el quinto barco del movimiento «romper el asedio» que burló el bloqueo.

De los 13 cooperantes, ayer sólo quedaban ocho en Gaza. Arce, el único español, otros seis europeos y un australiano. Arce señaló, ayer, en una conversación telefónica: «Gaza ya vivía una catástrofe humanitaria antes de los bombardeos, porque después de dos años de bloqueo los hospitales no tienen medicamentos, ni electricidad. A muchas casas no llega el agua porque no funcionan las estaciones de bombeo. No hay harina, ni pan ni leche. En el "gueto de Gaza" hay 1,5 millones de personas encerradas. Si a eso le sumas que siete minutos de bombardeo de los F-16 se ha llevado por delante a casi 300 personas y ha dejado 1.000 heridos, queda claro el caos y la incapacidad médica que hay en los hospitales, además del terror de la población».

Una situación de la que no se han librado los periodistas: «Israel no permite la entrada de periodistas europeos, han bombardeado Al-Aqsa, la televisión del gobierno de Hamas y se ha desalojado el edificio que albergaba, en el centro de la ciudad, a delegaciones de agencias y periódicos». Entre quienes temen convertirse en objetivos de los bombardeos israelíes están los reporteros de la agencia de noticias palestina, «Ramattan», «que nos han pedido a los extranjeros que nos distribuyamos en sus unidades móviles para cubrir lo que pasa». Los activistas han difundido un comunicado en el que anuncian a Israel que en cada unidad móvil de esa agencia de noticias viajará un europeo. Alberto Arce será uno de esos escudos humanos o, como él prefiere decir, participa en un «acompañamiento responsable».

Su compromiso es seguir allí pese al peligro. Sabía lo que hacía «al meterme en la franja de Gaza el mismo día en que la tregua termina». Ha rechazado la evacuación que le ofreció la embajada española.

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